El término “bioética” empezó a utilizarse
a comienzos de los años setenta para referirse a una serie de trabajos
científicos que tienen por objeto la reflexión sobre una variada gama de
fenómenos vitales: desde las cuestiones ecológicas a la clínicas, desde el
problema de la investigación con humanos a la pregunta por los presuntos
derechos de los animales. En este sentido, la bioética sería una “macro ética”,
una manera de enfocar toda la ética desde la perspectiva de la vida amenazada.
Sin embargo, la necesidad de acotar con más precisión los diversos ámbitos de
problemas ha llevado a reservar el término para las cuestiones relacionadas con
la ciencia y la salud y las biotecnologías.
Con el convencimiento de que la
sensibilidad moral y la reflexión ética deberían ser parte integrante
ineludible y prioritaria en el proceso de desarrollo de la región
latinoamericana, abre un espacio a las voces del continente para encontrar el
lugar que debe ocupar en ese desarrollo la ciencia y la tecnología, la economía
y la política, las cuestiones sociales y antropológicas. Ante los problemas que
suscita ese desarrollo que tienen muchas veces respuestas violentas, o
adecuadas a otras latitudes, o manipuladas.
El intento general de adaptarse a la
tecnología como un todo, y no solamente a las armas y las centrales nucleares,
la contaminación industrial, la biomedicina de alta tecnología y los medios de
comunicación electrónicos son retos retos morales de la medicina de alta
tecnología y la biotecnología y entre otros factores a los que nos vemos
enfrentados.
La innovación, la modificación, las
ciencias y las tecnologías son el resultado de importantes adelantos
científicos y técnicos. Esos adelantos pueden contribuir al bienestar de la
humanidad, pero suscitan toda una serie de cuestiones en el plano ético. La
innovación exige a las comunidades humanas no solo que den muestras de espíritu
de creatividad, sino que adopten las medidas apropiadas para asegurarse de que
los adelantos científicos y tecnológicos se utilizarán en beneficio de toda la
especie humana. El rápido progreso de la ciencia y la tecnología es fascinante
y supone un desafío constante para nuestra imaginación y nuestras expectativas,
pero exige al mismo tiempo que ahondemos nuestra comprensión de sus
repercusiones éticas.
El propósito que la Bioética
considera que debe desarrollar los fundamentos éticos que permiten considerar a
los derechos humanos como el marco de referencia de toda reflexión acerca de la
justicia y la defensa del derecho a la vida humana y no humana. Hay dos
cuestiones basales que deben ser afrontadas cuando se pretende hacer estas
reflexiones sobre la realidad de América Latina: la desigualdad y el poder y su
incidencia en las relaciones políticas, sociales y económicas como causa de
violación de derechos. En razón de ello, la revista dedicará este número a
cuestiones que respondan a la consigna: “Bioética y asimetrías de poder:
explotación, desigualdad y derechos humanos”, sin embargo algunos problemas
que, en principio, pertenecen al ámbito de la bioética, como es el caso de
suicidio, la eutanasia y el aborto provocado, han trascendido ampliamente los dominios
de modesto saber ético y se han convertido en cuestiones sociales de cierta
magnitud, cuestiones sociales que han generado demandas, problemáticas, debates
y nuevas posturas ante esta actitud.
En lo personal considero que abordar la
problemática de las asimetrías del poder desde diferentes perspectivas:
política, científica, social, ambiental, sanitaria, educacional, histórica,
antropológica. Todas estas miradas ayudarán a plantear y replantear, según sea
necesario, derechos que son menospreciados, enmascarados, olvidados en el
presente y que ciertamente lo serán en el futuro si no somos capaces de hacer
algo para evitarlo, es cierto que la bioética o mejor dicho la ciencia nos ha
mejorado en nuestra calidad de vida pero
esto no quiere decir que por su servicio por así decirlo pretenda proyectos
como el de clonaciones o de pruebas en humanos y mucho menos sacando ventaja de
los del tercer mundo.
BIBLIOGRAFÍA
Bioetica.
(2004). Revistas Selecciones de Bioética,
1-115.
No hay comentarios:
Publicar un comentario