martes, 12 de abril de 2016

INSTITUTO DE BIOÉTICA-CENALBE, SACADO DE REVISTA SELECCIONES DE BIOÉTICA BOGOTA.


El término “bioética” empezó a utilizarse a comienzos de los años setenta para referirse a una serie de trabajos científicos que tienen por objeto la reflexión sobre una variada gama de fenómenos vitales: desde las cuestiones ecológicas a la clínicas, desde el problema de la investigación con humanos a la pregunta por los presuntos derechos de los animales. En este sentido, la bioética sería una “macro ética”, una manera de enfocar toda la ética desde la perspectiva de la vida amenazada. Sin embargo, la necesidad de acotar con más precisión los diversos ámbitos de problemas ha llevado a reservar el término para las cuestiones relacionadas con la ciencia y la salud y las biotecnologías.

Con el convencimiento de que la sensibilidad moral y la reflexión ética deberían ser parte integrante ineludible y prioritaria en el proceso de desarrollo de la región latinoamericana, abre un espacio a las voces del continente para encontrar el lugar que debe ocupar en ese desarrollo la ciencia y la tecnología, la economía y la política, las cuestiones sociales y antropológicas. Ante los problemas que suscita ese desarrollo que tienen muchas veces respuestas violentas, o adecuadas a otras latitudes, o manipuladas.

El intento general de adaptarse a la tecnología como un todo, y no solamente a las armas y las centrales nucleares, la contaminación industrial, la biomedicina de alta tecnología y los medios de comunicación electrónicos son retos retos morales de la medicina de alta tecnología y la biotecnología y entre otros factores a los que nos vemos enfrentados.

La innovación, la modificación, las ciencias y las tecnologías son el resultado de importantes adelantos científicos y técnicos.  Esos adelantos pueden contribuir al bienestar de la humanidad, pero suscitan toda una serie de cuestiones en el plano ético. La innovación exige a las comunidades humanas no solo que den muestras de espíritu de creatividad, sino que adopten las medidas apropiadas para asegurarse de que los adelantos científicos y tecnológicos se utilizarán en beneficio de toda la especie humana. El rápido progreso de la ciencia y la tecnología es fascinante y supone un desafío constante para nuestra imaginación y nuestras expectativas, pero exige al mismo tiempo que ahondemos nuestra comprensión de sus repercusiones éticas.

El  propósito que la Bioética considera que debe desarrollar los fundamentos éticos que permiten considerar a los derechos humanos como el marco de referencia de toda reflexión acerca de la justicia y la defensa del derecho a la vida humana y no humana. Hay dos cuestiones basales que deben ser afrontadas cuando se pretende hacer estas reflexiones sobre la realidad de América Latina: la desigualdad y el poder y su incidencia en las relaciones políticas, sociales y económicas como causa de violación de derechos. En razón de ello, la revista dedicará este número a cuestiones que respondan a la consigna: “Bioética y asimetrías de poder: explotación, desigualdad y derechos humanos”, sin embargo algunos problemas que, en principio, pertenecen al ámbito de la bioética, como es el caso de suicidio, la eutanasia y el aborto provocado, han trascendido ampliamente los dominios de modesto saber ético y se han convertido en cuestiones sociales de cierta magnitud, cuestiones sociales que han generado demandas, problemáticas, debates y nuevas posturas ante esta actitud.

En lo personal considero que abordar la problemática de las asimetrías del poder desde diferentes perspectivas: política, científica, social, ambiental, sanitaria, educacional, histórica, antropológica. Todas estas miradas ayudarán a plantear y replantear, según sea necesario, derechos que son menospreciados, enmascarados, olvidados en el presente y que ciertamente lo serán en el futuro si no somos capaces de hacer algo para evitarlo, es cierto que la bioética o mejor dicho la ciencia nos ha mejorado en  nuestra calidad de vida pero esto no quiere decir que por su servicio por así decirlo pretenda proyectos como el de clonaciones o de pruebas en humanos y mucho menos sacando ventaja de los del tercer mundo.


BIBLIOGRAFÍA
Bioetica. (2004). Revistas Selecciones de Bioética, 1-115.

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